Desierto
Desérticos mis pasos parecieran,
como si los años no existieran;
huellas de miles de pisadas,
las flores y las hierbas, arenales son bajo la mirada.
Así vaga mi alma entre tantos noticieros,
de tantos pasos que intentan detener,
los que hoy sienten tienen el poder...
Desierto me siento sin agua ni voz,
ahogando un sollozo sin eco...no hay montaña,
atrapando cápsulas de oxígeno...sólo hay polvo y arena,
desatando nudos de decisiones...sólo rocas enfrenta mi mirada.
Desierta mi piel ante este inmenso frío,
congelados diálogos generacionales y gremiales,
el verbo, sustantivo y adjetivo,
son letales armas si tengo el poderío.
Dicen que existen los oasis,
como existe el desierto florido,
alguien canta que hay esperanzas,
para los que nos siguen, para los que han oído,
yo sólo sé que existen mudanzas,
para las promesas cumplidas e incumplidas.
Dicen que existen las alamedas,
que se abren a miles de pisadas,
yo sólo sé que caminan las esperanzas
en una alameda cerrada.
Algunos preguntan si es un derecho a un bien,
buscan dialogar y ya no saben con quién,
yo sólo sé que lo que en mi juventud luché,
son sólo arenas, polvo, huellas marchitas....
huellas perdidas en el tiempo que no olvidé.
Alguien alguna vez responderá,
que es un derecho y un bien,
que dialogar es la acción viva del lenguaje,
lo que nos diferencia de los llamados salvajes,
que la educación es la mejor acción de amor
que todo padre y madre da a sus hijos,
máxime si el padre se llama nación.
Lucia/copyright©








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